jueves, 9 de abril de 2015

Mi primer concierto

Fue hace tanto pero estas cosas no se olvidan fácilmente, son experiencias que marcan tu vida, llenas de emoción, un poco de aventura y ser parte de una historia que irás recordando cada reunión, cada vez que escuches aquella canción.
Bueno en 1992 estaba en el colegio y mis gustos musicales si bien estaban casi definidos, aun no me metía de lleno en la música.
Mi padre fue el primero que me enseñó la música, el era mas de The Beatles y menos de los Rolling Stones, aunque a veces agarraba la guitarra y le salía alguna melodía de los Rolling, pero sus gustos para mi suerte eran el rock, el tango, criollo, y algunas melodías muy bien estructuradas, la salsa era para bailarla en alguna fiesta seguro, pero para ir de viaje siempre nos acompañaban melodías como Radar Love de Golden Earring, que le costó muchísimo encontrarla en la radio para grabarla, se combinaban luego con Los Doltons o Los Saicos, de pronto sonaba Iron Butterfly entre las canciones de The Beatles que nos sacudía despertándonos con sus canciones.
Toda esta mezcla de rock pop que escuchaba mi padre aunado con las preferencias de un par de amigos del barrio y otro par del colegio por el heavy hicieron que mi corazón bombeara sangre rockera. Así fue que cuando anunciaron el concierto de Ian Gillan, cantante de la mítica Deep Purple, mis ojos se iluminaron y esperara el día de ventas de entradas aunque sólo alcanzara para la mas misia (barata) que era en tribuna, radio doble9 anunciaba con música de fondo de Depp Purple, obviamente Smoke on the Water, la venta de las entradas en tiendas Phantom, aquella mítica tienda en donde solo entraba a ver los títulos de las canciones para luego hacer mi lista y grabarlas en cassette a tres cuadras (calles) mas allá, en el pasaje Los Pinos de Miraflores.
Con permiso de mis viejos, y con la gran compañía de mi hermano del alma Fabricio iría al mítico concierto un 29 de Mayo del 92, mi amigo del barrio, el Poggi le decían, apodo que se lo ganó debido al apellido de un psicólogo loco (él también estaba algo mal de la cabeza), también iría al concierto, pero ya tenía varios conciertos subterraneos en su lista.
Ese día salimos del colegio y apenas comimos de la emoción y fuimos directo al coliseo Dibos de San Borja, el padre de Fabricio nos llevó en su carro (coche) y tras varias advertencias de como comportarnos nos dejó en la avenida Aviación con Primavera, caminamos y ya había gente haciendo cola, sinceramente no nos dimos cuenta que gente era, solo se dibujaba una sonrisa en nuestros rostros.
Luego fuimos teniendo momentos de lucidez y nos percatamos de la gente que había a nuestro alrededor, era de lo mas curiosa por decir lo menos, el estereotipo de metalero pelucón con cadenas, su chaqueta de cuero y caminando como balanceandose de un lado a otro para que su cabello luzca mas, lo mas curioso era la amistad y camaradería que había, tanto nos hablaron de lo peligroso que era juntarse con "ese tipo de gente" y era todo lo contrario, incluso sacaron una manzana y la repartieron como si se tratase de una tribu pero en buena onda, conversamos algo de música e incluso brindamos con vino, junto a ellos había gente de otra generación hablando de la música que toda mi vida había escuchado gracias a mi viejo y amigos.
De pronto apareció alguien demasiado eufórico y discutiendo con otra persona, era mi amigo Poggi con "el pato", otro personaje  medio loco ya fallecido de mi barrio, quien iba a pensar que iba a tener algunas otras historias con el; bueno el Poggi se coló gracias a nosotros con la promesa de unas chelas.
Al fin entramos, nosotros estábamos en tribuna lejos del escenario, sin embargo aprovechamos un descuido de los de seguridad y vimos que mucha gente empezó a colarse a la pista (ver segundo video) y con Fabri nos miramos y con tan solo una sonrisa decidimos hacer lo mismo, cuando bajamos tras un abrazo y la música de "Los Perros", grupo de rock peruano, empezamos a disfrutar de una noche de rock inolvidable, nos encontramos abajo con el Poggi quien nos pidió que le hiciéramos "patita de gallo" (aupar, entrelazando los dedos de la mano para que apoye un pie y se impulse hacia arriba) para tirarse encima de la gente, ahi aprendí algunos términos aparte del conocido "pogo", también el mosh, headbanging y stage diving. Fabricio se sacó el polo y empezó a desatar toda su energía en el pogo, yo me mantenía al margen aunque algún empujón tuve que meter para sentir esa adrenalina en mi cuerpo.
Tras Los Perros, el segundo telonero fue un grupo de un ex menudo, que sinceramente no tiene mayor importancia, muy malos, bajando el nivel después de un buen comienzo con Los Perros.
Hasta que al fin era hora del maestro Ian Gillan, espectacular comienzo con Dancing nylon shirt part2, siguiendo con un potente dirty dog para luego tocar la primera de Deep Purple, Black Night, pasando por varias propias y algunas de su antiguo grupo terminó con un muy esperado Smoke on the Water.
Semejante sensación quedó impreganda en mi alma y corazón, lamentablemente no llegaban muchos grupos o cantantes de ese nivel en aquella época.
Dicho concierto fue comentado solo en algunos diarios, se notaba la ausencia de conocimiento de que habíamos estado ante la historia del rock. Uno de los pocos que comentaron el concierto fue el gran Julfito en su columna del Chesu, con su característica narrativa me hizo recordar aquel día, incluso recorte dicha columna que debe de estar en algún cajón de mi casa de Olimpo.
Bueno y así fue como comenzó el gustito por ir a los conciertos, aunque recién en España pude disfrutar eso de ir temprano para estar en primera fila, comer algún bocata, tomarse unas cervezas, recordar canciones con la gente de la cola, y estar con los mejores lo mas cercano del escenario, sentir esa energía, es inexplicable y sensacional.
Gracias viejo, gracias amigos y gracias Ian Gillan.

Entrada del concierto

https://youtu.be/zLrTXJfgXm8


https://youtu.be/y13Z4dRCKso

2 comentarios:

  1. Hola, Doc Ewin. Los recuerdos de las primeras ocasiones en las que hicimos alguna cosa nueva siempre son fantásticos. El primer concierto es uno de los primeros recuerdos que muchos podríamos catalogar como "de lo mejor".

    Aprovecho para dejarte una historia que en buena medida resulta similar a esta; espero la disfrutes: http://1000cancionesymas.blogspot.com/2011/11/en-concierto.html

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    1. Muchas gracias por visitarme, y efectivamente es "de lo mejor". Visitaré el sitio que me has recomendado, nuevamente gracias.

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